Tras su salida del reality, Jenny Mavinga reaccionó por primera vez a los insultos discriminatorios de su ex compañera, a quien calificó de «envidiosa», y se refirió a los conflictos de convivencia dentro de la casa.
Jenny Mavinga, participante recientemente retirada de Gran Hermano: Generación Dorada (Telefe), se refirió públicamente a los dichos racistas que Carmiña, otra concursante expulsada, profirió en su contra durante el programa. En una emisión del jueves 26 de marzo, Mavinga vio por primera vez la grabación del incidente y expresó su reacción.
«Se ve que lo estaba disfrutando por la forma en que habla, pero me da lástima por ella», manifestó Mavinga. Y agregó: «La única cosa que yo puedo ver en ella es envidia. Sentirse inferior para poder hablar así de una persona. Yo no tenía nada contra ella». La concursante, nacida en República del Congo y vecina de La Plata, cerró su defensa señalando: «Ella con su conciencia… a mí no me hace ni más ni menos lo que ella puede decir. Solamente ahí muestra lo que es».
Cabe recordar que, horas antes de su salida oficial, Mavinga y Carmiña tuvieron un reencuentro virtual donde esta última admitió sentirse culpable por los dichos discriminatorios. En esa ocasión, Mavinga declaró no guardarle rencor y haberla perdonado.
Durante su participación en el debate del reality, Mavinga también abordó otros conflictos que la llevaron a considerar abandonar la competencia, como las acusaciones de «violencia» por parte de algunos compañeros. Relató que las tensiones derivaron en enfrentamientos entre los grupos denominados «Los Ángeles» y «Los 4 Fantásticos».
La concursante detalló problemas de convivencia, como ruidos nocturnos que impedían el descanso, lo que la llevó a realizar «piquetes» con cacerolas por la mañana. Asimismo, criticó fuertemente a Emanuel, otro participante, por reírse durante los insultos racistas de Carmiña, calificándolo como instigador del 80% de los problemas en la casa.
Finalmente, Mavinga confesó la angustia que le generaba el conflicto interno, preocupada por el posible impacto en el exterior, especialmente en sus hijas. «He vivido cosas fuertes y soy fuerte. Viví la violencia y tenía miedo por mis hijas que van a la escuela. Hay gente mala, le podían hacer bullying», concluyó.
