El conflicto entre Wanda Nara y Mauro Icardi sumó un nuevo y explosivo capítulo. Luego del fuerte descargo que el futbolista publicó en sus redes sociales, donde negó rotundamente cualquier tipo de acercamiento con su ex y la acusó de maniobras graves, la empresaria decidió contraatacar de la manera que mejor sabe: exponiendo chats privados que, según dio a entender, fueron enviados por el propio delantero.
Todo comenzó cuando Icardi rompió el silencio con un mensaje contundente en el que aseguró que las declaraciones de Wanda eran falsas y que no existía ningún diálogo entre ellos. “Nunca más voy a volver a tener ningún tipo de vínculo ni diálogo con esta persona”, escribió, dejando en claro que, desde su mirada, el quiebre es definitivo.
Sin embargo, horas después, Wanda respondió con pruebas. A través de sus redes, compartió capturas de conversaciones de WhatsApp en las que el futbolista le habría escrito, contradiciendo su versión pública. En una de las imágenes, se puede leer un mensaje que dice “¿todo bien?”, mientras que ella responde: “Mis hijas en el colegio en ese horario”.
Parte del contenido fue tapado con stickers, pero fue suficiente para instalar la duda. La filtración de los chats volvió a encender la polémica y dejó flotando una pregunta clave: ¿Icardi dice una cosa en público y otra en privado? Para muchos seguidores, las imágenes parecen desmentir el relato del futbolista y refuerzan la postura de Wanda, que insiste en que sí existió contacto entre ambos.
En su explosivo posteo, Icardi no se limitó a negar una reconciliación. También lanzó acusaciones muy graves: afirmó haber sido denunciado falsamente por violencia de género, aseguró que fue sacado de sus propias casas por denuncias que considera injustas y sostuvo que estuvo seis meses sin poder ver a sus hijas por decisiones judiciales que, según él, no correspondían.
Además, el delantero acusó a Wanda de no cumplir órdenes judiciales, de retener a las niñas para impedir el contacto con él y de exponer públicamente a menores de edad, incluyendo hijos de su actual pareja. Un combo de denuncias que elevó el conflicto a un nivel mucho más delicado y tenso.
La respuesta de Wanda, lejos de calmar el conflicto, terminó de hacerlo estallar. En las capturas que decidió compartir quedaron expuestos mensajes privados que contradicen de manera directa el discurso público del futbolista. Entre ellos se leen frases que no pasaron inadvertidas, como “Las extraño”, escritas en un contexto que choca de frente con el descargo en el que Mauro Icardi afirmaba no mantener ningún tipo de diálogo.
En uno de esos intercambios, Wanda respondió sin rodeos: «la única prioridad son las nenas» dejando al descubierto que el contacto existía y que la distancia que él había planteado horas antes en redes sociales no era tal. Pero la frase más lapidaria que no pasó desapercibida fue directamente contra la China Suárez: «Me imagino que Eugenia no se drogará delante de mis hijas. No confío en ella, confío en el papá que elegí para mis hijas»
Mientras tanto, las redes sociales arden, los bandos se polarizan y cada nuevo posteo suma leña al fuego. En el universo Wanda–Icardi, nada parece cerrado y todo indica que todavía quedan muchos mensajes, verdades cruzadas y capítulos por salir a la luz.
