El gobernador Ron DeSantis aprobó una ley que transformará la manera en que se reconoce el paso de los estudiantes por la escuela secundaria en Florida. A partir de julio de 2025, las llamadas certificates of completion, un documento entregado a jóvenes que no alcanzaban los requisitos para un diploma, dejarán de existir. Esta decisión impactará de forma directa en miles de alumnos con discapacidades que, hasta ahora, recibían ese certificado como una forma de validación académica y de apoyo para ingresar al mundo laboral o continuar con programas de formación.
La medida, incluida en la legislación HB 1105, fue votada por la Junta de Educación de Florida, que sorprendió con su decisión, dado que en el último período legislativo había impulsado leyes favorables a las personas con discapacidades. Esto generó un fuerte debate entre familias, defensores de los derechos educativos y especialistas.
Hasta el momento, los certificados de finalización se entregaban a estudiantes que cursaban la educación básica y media, pero que no podían cumplir con todos los requisitos para recibir un diploma estándar. En particular, se trataba de un recurso utilizado por alumnos con discapacidades intelectuales o del desarrollo.
Según informó NPR, el objetivo declarado por el Departamento de Educación es “garantizar que los estudiantes reciban un apoyo y un reconocimiento apropiados para sus logros”, aunque en la práctica el documento dejará de estar disponible.
La eliminación del certificado afectará especialmente a los jóvenes con discapacidades severas que no pueden cumplir con el plan académico tradicional. Sin este documento, muchos de ellos perderán la posibilidad de demostrar sus avances y de acceder a empleos o capacitaciones posteriores.
Amy Van Bergen, exdirectora de la Down Syndrome Association of Central Florida y madre de un hijo con síndrome de Down, explicó al medio citado la magnitud del impacto: “Sin ese certificado, ellos posiblemente perderán la elegibilidad para todo tipo de oportunidades después de la secundaria, ya sea rendir un examen de ingreso universitario o participar en programas vocacionales”.
Van Bergen relató que su hijo consiguió dos empleos en un estudio jurídico gracias a la certificación que acreditaba sus estudios y alertó que otras familias no podrán replicar esa experiencia. Además, advirtió que al no existir un documento que valide su paso por la escuela, muchos estudiantes quedarán excluidos de las ceremonias de graduación, lo que restará incentivos para completar su formación.
“La disolución de los certificados de finalización perjudica de manera desproporcionada a los alumnos con discapacidades. En lugar de reducir la brecha educativa, la va a ensanchar. ¿Por qué razón estos estudiantes deberían seguir asistiendo a la escuela?”, cuestionó.
Lo llamativo es que la decisión de eliminar los certificados llega en una sesión legislativa que, en líneas generales, fortaleció los derechos de las personas con discapacidades.
Tal como destacó Axios, el Senado de Florida y la Cámara de Representantes dominada por los republicanos aprobaron varias medidas que ampliaron la detección temprana de autismo, aumentaron los recursos de intervención y crearon nuevas credenciales para maestros especializados.
Entre los avances recientes se incluyen: