En medio de la polémica por la designación por decreto y sin ni siquiera dictamen de comisión en el Senado, Manuel García Mansilla juró este jueves como nuevo juez de la Corte Suprema.
Tras una reunión entre Horacio Rosatti, Carlos Rosenkrantz y Ricardo Lorenzetti se consideró que están «cumplidas todas las formalidades correspondientes» por lo que se decidió tomarle juramento a García Mansilla, lo que ocurrió pasado el mediodía en el Salón Bermejo del 4 piso del Palacio de Tribunales.
Además, los cortesanos definieron que en la próxima reunión de Acuerdo, prevista para el jueves 6 de marzo, se tratará la solicitud de licencia extraordinaria de Ariel Lijo como juez federal de primera instancia. En el caso de avalar la licencia, se procederá al juramento de Lijo.
A diferencia de Lijo, García Mansilla no tenía dictamen de comisión en el Senado por lo que su pliego estaba mucho más lejos de tratarse. Además, la posibilidad de que consiga los dos tercios también es más lejana que la de Lijo, que tiene apoyo de varios senadores peronistas.
El peronismo empieza a juntar los votos en el Senado para voltear la designación de Lijo y García Mansilla
El peronismo tiene la llave para bloquear a cualquiera de los dos jueces, lo que logrará reuniendo a 25 de los 34 integrantes de la bancada. En Unión por la Patria habían dicho que no avalarían a ningún juez que acepte ser designado por decreto. El propio García Mansilla había dicho que no aceptaría esa opción.
Es por eso que el oficialismo apostará ahora a que los pliegos no lleguen a debatirse en el recinto, algo que algunos senadores quieren que suceda en la segunda semana de marzo.
La decisión de la Corte es un fuerte espaldarazo a la estrategia política de Milei y sienta un precedente muy serio: los futuros presidentes podrán nombrar cortesanos por decreto simple, sin cumplir lo que establece la Constitución
Mientras tanto, comenzará una pelea judicial para determinar la constitucionalidad del decreto de Milei. El ex juez Juan Carlos Maqueda acaba de afirmar que la medida «está al borde de la inconstitucionalidad» y este mismo jueves el abogado constitucionalista Andrés Gil Domínguez había presentado un planteo de nulidad del decreto y pedido a la Corte que evite tomarles juramento a Lijo y García Mansilla.
La decisión de la Corte es un fuerte espaldarazo a la estrategia política de Milei y sienta un precedente muy serio: los futuros presidentes podrán nombrar cortesanos por decreto simple, únicamente esperando al receso del Congreso, sin cumplir con lo que establece la Constitución en su artículo 99 inciso 4 respecto a la necesidad de acuerdo del Senado con dos tercios de los votos.
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